Contratar a un empleado extranjero en República Dominicana. Proceso y Riesgos.

La migración ha traído a nuestro país una oferta impresionante de empleados cualificados y de bajo coste, lo que presenta una «tentación» a los empleadores, que por desconocimiento los contratan sin tomar en cuenta las leyes que rigen al respecto.
En este artículo, hablo sobre los riesgos que enfrenta un empresa o negocio de hacer esto una práctica constante.

República Dominicana es el país objetivo de extranjeros que buscan una mejor calidad de vida o escapar a las penurias que sus países de origen les han impuesto. Hasta el 2015, la Nación no tuvo una política migratoria clara, y a pesar de que existían disposiciones relativas a extranjeros y sus contratos de trabajo, casi nunca eran tomadas en cuenta, ni los procesos se respetaban regularmente por las instituciones y menos por los empresarios.

Sin embargo en la actualidad el cuento es otro.

Nuestro Código de Trabajo establece en el título I del libro tercero lo concerniente a la nacionalización del trabajo. Hay mucha tela por donde cortar, pero me enfoco en la contratación de extranjeros como empleados a tiempo indefinido:

  1. 80/20. La ley obliga que el ochenta por ciento de los trabajadores de una empresa deben ser dominicanos. Igual, que del total de los salarios que la empresa pague, este mismo porcentaje debe llegar a manos de empleados dominicanos. Exceptuando de esta norma los directivos y personal gerencial.
  2. Existe un orden de importancia en lo que se refiere a la contratación del 20% para extranjeros. Eso se encuentra en el Art. 138 y no lo transcribo literalmente por ser cansón para el lector, pero el segundo entiendo que es de suma importancia: “Los trabajadores técnicos siempre que, a juicio del Departamento de Trabajo, no haya dominicanos desocupados con aptitudes para sustituirlos”.

Este acápite deja a la subjetividad del Departamento de Trabajo, dependencia del Ministerio de Trabajo de la República Dominicana, la potestad de determinar cuáles trabajadores y en cuales oficios son aquellos que pueden o no contratarse extranjeros. Debes tomar en consideración que el derecho de trabajo y el código están delineados con el norte de proteger al trabajador, pero dada la tutela del estado en este aspecto, y en un segundo plano muy cercano, protege a la clase trabajadora nacional en cuanto a la competencia con la extranjera.

Un extranjero, sin importar la nacionalidad, no puede simplemente ser contratado por su capacidad y buena intención o por la confianza que le inspira a la empresa. Se deben agotar diversos pasos, que en los últimos años se han vuelto tortuosos para los usuarios y sus representantes. Lo primero es que depende mucho de la nacionalidad del empleado extranjero, no es lo mismo el caso de un español que de un venezolano; de un chino que de un haitiano. Dado a los conflictos y situaciones sociales que imperan en los países de origen, se le colocan más o menos trabas para su acceso a la Nación. En lo adelante enlisto a manera general los pasos:

  1. El empleado extranjero debe entrar a República Dominicana portando una Visa NM1 (Visa de Negocios y/o Trabajo). Dicha visa sólo puede ser otorgada en el Consulado Dominicano en el país de última residencia del extranjero. Y para optar por ella, el empleador debe agotar un proceso ante el Ministerio de Trabajo de certificar y formalizar la oferta que efectivamente se le hace. Una vez resuelto esto se le envía al prospecto para que someta su solicitud al Consulado.
  2. Llegado al país, el extranjero debe presentarse en los primeros treinta días de su estancia ante de la Dirección de Migración sometiendo los documentos para su residencia provisional de trabajo. Dentro de los requisitos se establece que el empleado debe aportar el contrato de trabajo emitido por el empleador y certificado por el Ministerio de Trabajo, dicho contrato debe establecer: posición, salario, jornada y demás condiciones propias de un acuerdo laboral entre las partes. Sin embargo, la realidad es que el MT demora aproximadamente entre 45 y 60 días para dar una respuesta, ya el trabajador está en incumplimiento, a pesar de que el mismo cuente con una visa de un año.
  3. Una vez complete los requisitos, los deposite y pague la tasa cobrada por la DGM; 90 días después se le entregará su carnet de residencia. OJO: Sólo el carnet, ya que este trámite no genera cédula, lo que es una situación delicada porque el extranjero no tiene acceso tan fácilmente a los bienes y servicios regulares, como por ejemplo los servicios bancarios, y por su carácter de provisionalidad encuentran trabas regularmente en alquileres de vivienda o compra de vehículos.
  4. El empleador avalará y garantizará al empleado en cuanto a sus gastos en el país, igualmente se extiende esta obligación a situaciones de deportación y enfermedad. La empresa que trae al extranjero, es la responsable de su estadía y regreso. En caso de que el extranjero renuncie o sea despedido o desahuciado, persiste la responsabilidad a menos que no se haga otro proceso de cambio ante la DGM, la Cancillería y el Ministerio de Trabajo.
  5. Anualmente, el empleado deberá renovar dicha residencia. A cabo del tiempo podrá cambiar de categoría lo que le permitirá tener una cédula de extranjero.

De cara al empleador, es importante que sepas que lo riesgoso no es costo del proceso, ni la responsabilidad en si misma ante el Estado Dominicano. Si no que mientras este proceso no se efectué de manera completa, el extranjero que tienes laborando en tu empresa, jamás podras incluirlo en la seguridad social. Podrás pagarle un seguro complementario de salud, pero esto no suple el mandato del Código de Trabajo en el Art. 97 (Obligación sustancial) y a uno de los principios de la Ley 87-01 del Sistema Dominicano de la Seguridad Social; lo que da la potestad al empleado de dimitir y reclamar sus derechos más daños y perjuicios por no encontrarse dentro del SS.

Adicional, tanto la Tesorería de la Seguridad Social como el propio Ministerio de Trabajo tienen la capacidad de querellase en contra tu empresa por medio a un proceso penal-laboral, dado que estas infringiendo una ley de orden público y defraudando a la Tesorería.

El motivo de este escrito, y sin ánimo de que te preocupes sino a que te ocupes, es que entiendas que las empresas tienen límites. Como siempre digo: “El derecho de trabajo y sus leyes, están para hacer un diferencia marcada entre lo que es un empleo y la esclavitud”. Lamentablemente, esta época ha traído consigo una oferta nunca antes vista de mano de obra cualificada en todos los ámbitos; lo que repercute en que los extranjeros han restado oportunidades de empleo, e indirectamente y sin quererlo, han impactado al detrimento de los salarios; y justamente esta es la motivación de protección al trabajador dominicano.

OJO: Puedes contratar a quien gustes, estás en tu libertad. Pero me limito a informarte de los riesgos que corres. Dichos riesgos impactan la cuenta de resultados de la compañía, aun hayas actuado con la mejor buena fe y animo de apoyo a personas que lo necesitan. Si has de hacerlo, te invito a cumplas con las normas y hagas el proceso de lugar.

Autor: Geovanny Ramirez

Abogado en ejercicio; especialista en responsabilidad civil, seguros y derecho de transporte.

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